Semana del 20 al 26 de junio de 2026
Versículo para memorizar
“Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente” (Apocalipsis 22:17).
La Biblia comienza con un mundo perfecto y termina con un mundo completamente restaurado. Entre esos dos escenarios se desarrolla el gran conflicto entre Cristo y Satanás, un conflicto que ha afectado a toda la humanidad. Sin embargo, Dios nunca abandonó a su pueblo. Desde Génesis hasta Apocalipsis encontramos una misma promesa: Cristo volverá para llevar a sus hijos a vivir con Él por la eternidad.
Esta última lección del trimestre nos recuerda que la vida cristiana no termina en esta tierra. Nuestra esperanza no está puesta únicamente en resolver los problemas del presente, sino en la certeza del regreso de Jesús. Esa esperanza no nos lleva a desentendernos del mundo, sino a vivir con fidelidad mientras esperamos el cumplimiento de la promesa divina.
Sábado – Hacia la Eternidad
Lecturas
- Juan 14:1-3
- Apocalipsis 21:1-5
Jesús prometió que regresaría para llevarnos a la casa del Padre. Esa promesa ha sostenido la fe del pueblo de Dios durante siglos. Aunque el mundo continúa marcado por el pecado, el dolor y la muerte, la Biblia asegura que llegará el día cuando Dios hará “nuevas todas las cosas”.
La esperanza adventista no es una ilusión ni un deseo humano; descansa sobre la palabra de Cristo. Si Él cumplió su primera venida, también cumplirá la segunda.
Lección principal: La esperanza del cielo da sentido a nuestra vida presente.
Aplicación: Cada decisión que tomamos hoy debe reflejar que somos ciudadanos del Reino de Dios.
Domingo – Viviendo hoy
Lecturas
- Colosenses 3:1-4
- Filipenses 3:20
Esperar el regreso de Cristo no significa vivir desconectados de la realidad. Al contrario, significa vivir cada día con responsabilidad, sabiendo que pertenecemos al Reino de Dios.
Nuestra ciudadanía está en los cielos, pero nuestra misión está en la tierra.
Mientras esperamos el regreso de Jesús debemos:
- Amar a los demás.
- Servir con humildad.
- Compartir el evangelio.
- Permanecer fieles.
La esperanza futura transforma la manera en que enfrentamos los problemas presentes.
Lección principal: La preparación para el cielo comienza hoy.
Lunes – Finalmente, cara a cara
Lecturas
- 1 Corintios 13:12
- Apocalipsis 22:3-5
Actualmente conocemos a Dios por medio de la fe. Sin embargo, llegará el momento cuando lo veremos cara a cara.
Esa será la mayor recompensa de los redimidos.
No será solamente vivir en un lugar hermoso, sino convivir eternamente con Jesús.
Todas las preguntas quedarán respondidas.
Todo sufrimiento habrá terminado.
La presencia de Dios llenará completamente la vida de los salvados.
Lección principal: La verdadera recompensa es Cristo mismo.
Martes – La novia
Lecturas
- Apocalipsis 19:7-9
- Efesios 5:25-27
La Biblia presenta a la Iglesia como la novia de Cristo.
Esta figura simboliza:
- Amor.
- Fidelidad.
- Pureza.
- Compromiso.
Cristo está preparando un pueblo que refleje su carácter.
No se trata únicamente de pertenecer a una iglesia, sino de mantener una relación personal con Jesús.
Una novia espera con alegría el día de su boda.
De igual manera, la Iglesia espera con gozo el regreso del Esposo.
Lección principal: La preparación para el regreso de Cristo implica una relación diaria con Él.
Miércoles – Seguir al Cordero
Lecturas
- Apocalipsis 14:1-5
- Juan 10:27
Los ciento cuarenta y cuatro mil son descritos como aquellos que “siguen al Cordero por dondequiera que va”.
Seguir a Cristo implica:
- Obedecer su Palabra.
- Permanecer fieles en medio de la prueba.
- Rechazar el pecado.
- Confiar completamente en Dios.
El verdadero discipulado no consiste solamente en creer, sino en caminar diariamente con Cristo.
Lección principal: El discípulo sigue a Jesús aun cuando el camino sea difícil.
Jueves – «¡Ven!»
Lecturas
- Apocalipsis 22:17
- Isaías 55:1
Las últimas palabras de la Biblia son una invitación.
Dios invita a toda persona a aceptar gratuitamente la salvación.
No existe discriminación.
Todo aquel que tenga sed espiritual puede acercarse a Cristo.
Pero la invitación también es una responsabilidad para la Iglesia.
Así como el Espíritu dice “Ven”, nosotros también debemos invitar a otros a conocer a Jesús.
La misión continúa hasta el día de su regreso.
Lección principal: La esperanza del regreso de Cristo debe impulsarnos a compartir el evangelio.
Viernes – Para estudiar y meditar
La historia del pecado tendrá un final.
Cristo regresará.
Los muertos en Cristo resucitarán.
Los fieles serán transformados.
La Tierra será renovada.
Dios vivirá para siempre con su pueblo.
Esta esperanza fortalece la fe en medio de las pruebas y motiva al creyente a permanecer firme hasta el fin.
Como escribió Elena G. de White:
“El gran conflicto ha terminado. Ya no hay más pecado ni pecadores. Todo el universo está limpio. Una misma pulsación de armonía y de gozo late a través de la vasta creación.” (El conflicto de los siglos, cap. 42).
Reflexión final
La lección “Hacia la Eternidad” nos recuerda que la vida cristiana tiene un destino glorioso. No caminamos sin rumbo; avanzamos hacia el encuentro definitivo con Cristo. La esperanza del regreso de Jesús no es un motivo para escapar de nuestras responsabilidades, sino la fuerza que nos impulsa a vivir con fidelidad, santidad y compromiso.
Cada día nos acerca al cumplimiento de la promesa hecha por nuestro Salvador: “Vendré otra vez” (Juan 14:3). Mientras ese día llega, somos llamados a permanecer preparados, a seguir al Cordero con perseverancia y a extender la invitación del evangelio a todos.
Redacción | La Voz Nacional
Por: Lic. Wilandy Almonte Sarita, M.A.







