Santo Domingo, RD. – La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, informó que el 59 % de los homicidios registrados en la República Dominicana tienen su origen en conflictos sociales, una realidad que continúa representando uno de los principales desafíos para la seguridad ciudadana en el país.
La funcionaria explicó que las estadísticas oficiales reflejan que las riñas, disputas personales, conflictos familiares, venganzas y otros enfrentamientos interpersonales constituyen actualmente la principal causa de los homicidios registrados a nivel nacional, por encima de los hechos vinculados directamente a la delincuencia común y organizada.
De acuerdo con los datos presentados por el Ministerio de Interior y Policía, durante los primeros cuatro meses de 2026 se registraron 394 muertes violentas en el país. De estas, 184 estuvieron relacionadas con conflictos sociales, mientras que 117 se atribuyeron a la delincuencia común y organizada.
Raful reiteró la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención, mediación comunitaria y educación ciudadana para fomentar una cultura de paz y reducir los niveles de violencia interpersonal que afectan a numerosas familias dominicanas. Asimismo, destacó la importancia de que la población aprenda a resolver sus diferencias mediante el diálogo y las vías institucionales.
La ministra señaló que, pese a estos desafíos, la tasa acumulada de homicidios mantiene una tendencia descendente en comparación con años anteriores. Según los reportes oficiales, el indicador se sitúa actualmente en alrededor de 7.3 homicidios por cada 100 mil habitantes, una de las cifras más bajas registradas en los últimos años.
Las autoridades aseguraron que continuarán desarrollando estrategias conjuntas entre los organismos de seguridad, el sistema judicial y las comunidades para enfrentar las causas que generan violencia social y seguir reduciendo los índices de criminalidad en el territorio nacional.
El llamado de Interior y Policía surge en momentos en que diversos sectores han expresado preocupación por los recientes casos de violencia intrafamiliar, conflictos vecinales y disputas personales que han terminado en tragedias, evidenciando la necesidad de reforzar la educación en valores, la salud mental y los mecanismos de prevención de la violencia.
