De acuerdo con los datos divulgados por las autoridades sanitarias, en el país se estima que alrededor de 85,000 personas viven con VIH, de las cuales más de 58,000 reciben tratamiento antirretroviral activo a través de los programas de atención especializados.
El informe señala además que miles de pacientes han logrado la llamada supresión viral, condición que reduce significativamente la presencia del virus en la sangre y disminuye el riesgo de transmisión cuando el tratamiento se mantiene de forma adecuada y continua.
Las estadísticas también muestran que una parte importante de los pacientes registrados permanece inactiva en los programas de seguimiento, situación que preocupa a las autoridades debido a la importancia de la adherencia permanente al tratamiento para evitar complicaciones de salud.
El Consejo Nacional para el VIH y el Sida (CONAVIHSIDA) ha destacado que el Estado dominicano continúa fortaleciendo las acciones de prevención, diagnóstico temprano, acceso a medicamentos y educación comunitaria, con el objetivo de reducir nuevas infecciones y mejorar la calidad de vida de las personas afectadas.
Especialistas recuerdan que el VIH puede ser controlado mediante tratamiento oportuno y seguimiento médico constante, permitiendo a los pacientes desarrollar una vida normal y productiva. Asimismo, reiteran la importancia de la realización periódica de pruebas diagnósticas y de la eliminación del estigma asociado a la enfermedad.
