Composición gráfica de La Voz Nacional. Irán atribuyó a Estados Unidos la preparación de una campaña híbrida; Washington no confirmó esa acusación.
Fuentes diplomáticas iraníes sostuvieron que Estados Unidos preparaba una campaña que combinaría acciones militares, ciberoperaciones, sabotajes, presión económica y actividades encubiertas. Washington no confirmó la existencia de ese supuesto plan.
TEHERÁN.— Irán acusó el 16 de julio de 2026 a Estados Unidos de preparar una nueva fase de la confrontación mediante una denominada “guerra híbrida”, en un contexto marcado por ataques, contraataques y disputas sobre el control del estrecho de Ormuz.
La denuncia fue atribuida a fuentes diplomáticas iraníes y no estuvo acompañada de pruebas públicas que permitieran confirmar de manera independiente la existencia de una operación estadounidense con todas las características descritas por Teherán.
Actualización editorial — 10 de agosto de 2026: Esta publicación fue revisada para precisar la procedencia de las acusaciones, separar los hechos confirmados de las afirmaciones iraníes e incorporar contexto sobre el estrecho de Ormuz.
Qué afirmó Irán
Fuentes diplomáticas iraníes citadas por EFE sostuvieron que Washington podría estar preparando una campaña que incluiría bombardeos, asesinatos selectivos, utilización de mercenarios, ciberataques y acciones destinadas a provocar inestabilidad dentro de Irán.Según esa versión, la operación podría comenzar después de la conclusión del Mundial de fútbol celebrado en Norteamérica. Las fuentes afirmaron que el Gobierno iraní había estudiado diferentes escenarios y se consideraba mejor preparado que al inicio de la ofensiva militar lanzada meses antes.
También plantearon la posibilidad de que actores extranjeros intentaran utilizar fronteras terrestres iraníes para desarrollar operaciones, aunque admitieron que una incursión convencional de gran escala resultaba menos probable.
Estas afirmaciones deben entenderse como la posición de fuentes vinculadas a Teherán. Estados Unidos no confirmó que estuviera preparando la campaña clandestina descrita por Irán.
Qué significa una guerra híbrida
La expresión “guerra híbrida” se utiliza para describir una confrontación que combina instrumentos militares y no militares. Puede incluir ataques convencionales, operaciones cibernéticas, espionaje, sabotaje, sanciones económicas, campañas de desinformación y apoyo a grupos aliados.Su finalidad puede consistir en debilitar las capacidades del adversario sin depender exclusivamente de una invasión o de una declaración formal de guerra.
El concepto no demuestra por sí mismo que exista una operación concreta. Para establecerlo sería necesario identificar hechos verificables, responsables, objetivos y evidencias que permitan atribuir cada actuación a un Estado o grupo determinado.
Ataques y contraataques ya estaban en curso
La advertencia iraní no surgió en un escenario de tranquilidad. Durante esos días se registraron ataques estadounidenses contra capacidades militares iraníes y posteriores respuestas de Teherán contra instalaciones vinculadas a Estados Unidos en países de la región.Naciones Unidas pidió detener la escalada y reanudar las negociaciones, advirtiendo que un retorno a hostilidades de gran intensidad podría causar consecuencias graves para la población, la estabilidad regional y la economía internacional.
Por tanto, una parte de la confrontación militar era comprobable. Lo que no estaba demostrado públicamente era la existencia de la campaña híbrida futura y coordinada descrita por las fuentes iraníes.
El memorando alcanzado a mediados de junio
Estados Unidos e Irán habían alcanzado a mediados de junio un entendimiento orientado a reducir las hostilidades y establecer un marco de negociación.Las fuentes iraníes acusaron posteriormente a Washington de debilitar ese acuerdo. Entre sus señalamientos mencionaron la continuidad de ataques en Líbano y el intento de habilitar una ruta alternativa para el tránsito marítimo por aguas de Omán.
Teherán alegó que esa ruta vulneraba su interpretación del memorando respecto de la supervisión de la navegación en el estrecho de Ormuz. Esa afirmación correspondía a la posición iraní y no constituía una interpretación jurídica aceptada públicamente por todas las partes.
Irán manifestó que mantendría abierta la vía diplomática, pero rechazó nuevas conversaciones directas con Estados Unidos y favoreció la intervención de países mediadores.
Qué respondió Estados Unidos
Washington no confirmó la preparación de una operación híbrida con las características atribuidas por Teherán.Las autoridades estadounidenses sí reconocieron públicamente operaciones militares y marítimas dirigidas, según su versión, a proteger la navegación internacional y reducir la capacidad iraní de atacar embarcaciones o fuerzas estadounidenses.
Esta diferencia es importante: la existencia de operaciones militares reconocidas no confirma automáticamente cada componente de la presunta campaña encubierta denunciada por Irán.
Por qué el estrecho de Ormuz resulta decisivo
El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y constituye uno de los corredores energéticos más importantes del mundo.Según la Administración de Información Energética de Estados Unidos, durante el primer semestre de 2025 transitaron por esa vía aproximadamente 20.9 millones de barriles diarios de petróleo y derivados, una cantidad equivalente a cerca del 20 % del consumo mundial de líquidos de petróleo.
Las rutas alternativas disponibles solamente pueden transportar una parte del volumen que normalmente cruza el estrecho. Por ello, cualquier cierre, bloqueo o ataque contra embarcaciones puede afectar rápidamente los precios del crudo, los seguros marítimos y las cadenas internacionales de suministro.
El conflicto también posee una dimensión dominicana
La tensión relacionada con Irán también ha tenido efectos sobre la política de seguridad internacional de República Dominicana.La Voz Nacional documentó anteriormente la decisión dominicana de declarar terroristas a Hezbolá y la Guardia Revolucionaria de Irán. Esa medida pertenece a un contexto jurídico y diplomático distinto, pero demuestra que el conflicto posee repercusiones más allá de Medio Oriente.
Esto no significa que República Dominicana participe en las hostilidades. Representa una definición de política estatal respecto de organizaciones vinculadas al escenario regional.
Posibles consecuencias de una nueva escalada
Una ampliación del conflicto podría generar interrupciones adicionales en el transporte de petróleo y gas, aumentar los costos de la energía y afectar las economías dependientes de las importaciones de combustibles.Los ciberataques también podrían extender la confrontación hacia sistemas financieros, redes de telecomunicaciones, puertos, infraestructura eléctrica y servicios públicos.
Otro riesgo consiste en que países vecinos sean involucrados por permitir el uso de bases, espacio aéreo o instalaciones militares. Esa posibilidad incrementa el peligro de que una confrontación bilateral adquiera dimensiones regionales.
Conclusión
Irán acusó a Estados Unidos de preparar una guerra híbrida que combinaría acciones militares, cibernéticas y encubiertas. La denuncia fue difundida por fuentes diplomáticas iraníes, pero no estuvo respaldada por pruebas públicas suficientes para considerar confirmado el supuesto plan.Lo comprobable era que ambos países ya participaban en una nueva escalada militar y mantenían una disputa sobre la navegación en el estrecho de Ormuz.
La cobertura responsable exige mantener separadas esas dos realidades: los ataques y contraataques documentados, por un lado, y las acusaciones iraníes sobre una futura campaña híbrida, por el otro.
Análisis | La Voz Nacional
La utilización del concepto de “guerra híbrida” cumple una doble función. Describe una modalidad real de confrontación contemporánea, pero también puede ser empleada por los gobiernos como marco político para interpretar situaciones muy diferentes bajo una misma narrativa.Ciberataques, sanciones, espionaje, campañas informativas y operaciones militares pueden coexistir dentro de un conflicto. Sin embargo, su coincidencia temporal no demuestra automáticamente que todas esas acciones formen parte de un único plan coordinado.
En este caso, Irán presentó una acusación amplia que incluía bombardeos, mercenarios, sabotajes y provocaciones internas. La gravedad de esos señalamientos obliga a atribuirlos correctamente y a recordar que no fueron confirmados por Estados Unidos ni acompañados de evidencias públicas verificables.
Al mismo tiempo, tampoco sería correcto reducir la situación a una simple confrontación retórica. Los ataques militares, las represalias y las restricciones sobre la navegación eran hechos documentados por organizaciones internacionales y medios de comunicación.
El estrecho de Ormuz convierte el enfrentamiento en un problema mundial. Las consecuencias de una interrupción prolongada no quedarían limitadas a Washington y Teherán: afectarían a productores, transportistas, aseguradoras, consumidores y países importadores de energía.
La dimensión cibernética representa otro desafío. A diferencia de un ataque militar visible, una operación digital puede resultar difícil de atribuir y permitir respuestas basadas en sospechas o información incompleta. Esa incertidumbre aumenta el riesgo de errores de cálculo.
La salida sostenible requiere mecanismos de verificación, canales de comunicación y mediadores capaces de separar los hechos comprobables de las acusaciones políticas. La diplomacia no elimina automáticamente las diferencias, pero reduce el peligro de que una decisión tomada bajo presión provoque una escalada imposible de controlar.
Fuentes consultadas
EFE, reproducida por Diario Libre: acusaciones formuladas por fuentes diplomáticas iraníes.Naciones Unidas: escalada entre Estados Unidos e Irán y llamado a reanudar las negociaciones.
Reuters, reproducida por MarketScreener: ataques, respuestas iraníes y tensión en el estrecho de Ormuz.
Administración de Información Energética de Estados Unidos: importancia del estrecho de Ormuz para el comercio petrolero mundial.
La Voz Nacional: antecedentes sobre la decisión dominicana relacionada con Hezbolá y la Guardia Revolucionaria de Irán.

Redacción La Voz Nacional
Equipo Editorial | La Voz NacionalContenido elaborado y revisado por el equipo editorial de La Voz Nacional, comprometido con informar con responsabilidad, equilibrio e interés público.
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