La Voz NacionalActualidadRepública DominicanaÚLTIMA HORA

Congreso ratifica a Pacheco y De los Santos y prioriza reformas laboral y de Seguridad Social

Alfredo Pacheco y Ricardo de los Santos levantan las manos durante la apertura de la Segunda Legislatura Ordinaria de 2026
Los bufetes directivos del Senado y la Cámara de Diputados quedaron instalados para el período 2026-2027. Alfredo Pacheco situó la reforma laboral y la modificación de la Ley de Seguridad Social entre los principales compromisos de la nueva legislatura.


SANTO DOMINGO, RD.— El Congreso Nacional dejó formalmente instalada este domingo 16 de agosto la Segunda Legislatura Ordinaria de 2026, con la elección y juramentación de los bufetes directivos del Senado y la Cámara de Diputados.

La jornada confirmó la continuidad de Ricardo de los Santos al frente del Senado y de Alfredo Pacheco como presidente de la Cámara Baja. Ambos legisladores habían sido escogidos previamente por el Partido Revolucionario Moderno para permanecer en sus respectivas posiciones.

La instalación se realizó durante los actos conmemorativos por el 163 aniversario de la Restauración de la República y marca el inicio de un período constitucional de 150 días, en el cual deberán retomarse varias reformas que permanecen pendientes.

Así quedaron integrados los bufetes directivos

En el Senado de la República, el bufete directivo quedó encabezado por Ricardo de los Santos como presidente y Julito Fulcar como vicepresidente. Guillermo Lama y Aracelis Villanueva fueron escogidos como secretarios.

La Cámara de Diputados mantuvo a Alfredo Pacheco en la presidencia, acompañado por Dharuelly D’Aza como vicepresidenta. Eduviges Bautista y Emil Durán ocuparán las secretarías.

La composición de la dirección de la Cámara de Diputados puede consultarse en su portal institucional.

La continuidad de los principales titulares permitirá que ambas cámaras retomen sus trabajos sin un proceso de transición administrativa. Sin embargo, también incrementa la responsabilidad política de producir resultados concretos sobre iniciativas que llevan varias legislaturas bajo estudio.

Reforma laboral vuelve a ocupar un lugar prioritario

Durante su intervención, Alfredo Pacheco estableció como uno de los principales objetivos de la legislatura la aprobación de la reforma al Código de Trabajo.

El presidente de la Cámara de Diputados indicó que esa iniciativa y otros proyectos considerados esenciales están marcados en “letras rojas” dentro de la agenda legislativa. También mencionó expresamente la modificación de la Ley de Seguridad Social como otra de las prioridades del período.

La reforma laboral fue aprobada por el Senado en 2025, pero no consiguió completar su trámite en la Cámara de Diputados. El proyecto ha generado diferencias entre representantes de los trabajadores y del sector empresarial, especialmente alrededor del régimen de cesantía y otros derechos laborales.

La nueva legislatura deberá determinar si existen condiciones para construir un acuerdo que permita avanzar con la iniciativa sin debilitar las garantías de los trabajadores ni ignorar las preocupaciones planteadas por los sectores productivos. 7Días informó sobre las prioridades anunciadas por Pacheco durante la jornada.

Proyectos que regresan a la agenda

Además de las reformas laboral y de Seguridad Social, el Congreso inicia el período con una amplia relación de proyectos institucionales y sociales pendientes.

Entre las iniciativas que han figurado en la agenda legislativa se encuentran la reforma de la Ley Orgánica de la Policía Nacional, el proyecto de Código Civil y las modificaciones de las leyes generales de Salud, Salud Mental y Educación.

También permanecen bajo consideración proyectos relacionados con la ciberseguridad, la regulación de la inteligencia artificial, la protección de las personas con discapacidad, la libertad de expresión, el Código de Agua, el cambio climático y la protección de las infraestructuras públicas.

Otros temas pendientes abarcan la protección de víctimas y testigos, la persecución de las organizaciones criminales, la prevención de la violencia contra las mujeres en el ámbito político y la protección de los recursos costeros y marinos.

La existencia de estos proyectos en la agenda no significa que todos hayan sido declarados prioritarios durante la sesión de este domingo. Su avance dependerá de los calendarios que establezcan las comisiones y de los acuerdos alcanzados entre las fuerzas representadas en el Congreso.

Una legislatura constitucional de 150 días

El artículo 89 de la Constitución establece que las cámaras legislativas se reúnen ordinariamente el 27 de febrero y el 16 de agosto de cada año. Cada legislatura tiene una duración de 150 días.

En consecuencia, el período abierto este domingo deberá concluir el 12 de enero de 2027, salvo que el Poder Ejecutivo convoque posteriormente una legislatura extraordinaria.

El artículo 90 dispone, además, que el 16 de agosto de cada año el Senado y la Cámara de Diputados deben elegir sus respectivos bufetes directivos, integrados por un presidente, un vicepresidente y dos secretarios.

Estas disposiciones pueden verificarse en la Constitución de la República Dominicana de 2024, publicada por el Tribunal Constitucional.

Continuidad política frente a reformas pendientes

La ratificación de los presidentes de ambas cámaras ofrece continuidad a la dirección legislativa, pero el verdadero impacto de la jornada dependerá de la capacidad del Congreso para convertir los anuncios en decisiones.

La reforma laboral y la modificación de la Ley de Seguridad Social afectan directamente a trabajadores, empleadores, pensionados, afiliados y prestadores de servicios de salud. Por esa razón, su aprobación requerirá negociaciones que trasciendan los intereses partidarios.

El principal indicador de avance será la presentación de un calendario verificable de trabajo, acompañado por reuniones de comisión, consultas públicas, informes legislativos y votaciones dentro de los plazos constitucionales.

Conclusión

El Congreso Nacional comienza la Segunda Legislatura Ordinaria de 2026 con sus autoridades ratificadas y una agenda marcada por reformas de elevado impacto económico, laboral e institucional.

La prioridad anunciada para el Código de Trabajo y la Seguridad Social aporta un contenido noticioso concreto a la apertura legislativa. No obstante, el resultado de este período deberá medirse por los acuerdos alcanzados y las leyes efectivamente aprobadas, no únicamente por la reiteración de compromisos anteriores.

Análisis | La Voz Nacional

La continuidad de Ricardo de los Santos y Alfredo Pacheco representa estabilidad en la dirección del Congreso, pero también impide atribuir eventuales retrasos a un proceso de adaptación de nuevas autoridades.

Ambos presidentes conocen los proyectos pendientes, las posiciones de los bloques legislativos y los puntos que han impedido alcanzar acuerdos. Esa experiencia puede facilitar la concertación, aunque no garantiza por sí sola que las principales reformas sean aprobadas.

El caso más evidente es la reforma laboral. La iniciativa superó una etapa importante en el Senado, pero quedó detenida en la Cámara de Diputados por diferencias que no son menores. La cesantía, los derechos adquiridos, la contratación y la competitividad empresarial forman parte de una discusión con consecuencias directas para millones de personas.

La reforma de la Seguridad Social presenta una complejidad semejante. Cualquier modificación deberá responder a las deficiencias del sistema de pensiones, la cobertura sanitaria, el costo de los servicios y la sostenibilidad financiera. Una decisión apresurada podría trasladar cargas desproporcionadas a trabajadores, empleadores o al propio Estado.

Por eso, el anuncio de prioridades debe estar acompañado por transparencia. El Congreso tendría que comunicar cuáles proyectos serán discutidos primero, cuándo se celebrarán las consultas y qué posiciones serán incorporadas a los informes de las comisiones.

La instalación de los bufetes directivos constituye el punto de partida constitucional. El verdadero acontecimiento político será comprobar si esa continuidad produce consensos, plazos y resultados legislativos.

Para la ciudadanía, la evaluación será sencilla: después de varias legislaturas de promesas, lo determinante no será cuántas reformas vuelvan a mencionarse, sino cuáles logren convertirse en leyes equilibradas, aplicables y orientadas al interés nacional.

Fuentes consultadas

Cámara de Diputados: composición del bufete directivo

Tribunal Constitucional: Constitución de la República Dominicana de 2024

7Días: prioridades anunciadas por Alfredo Pacheco

El Caribe: instalación de los bufetes y proyectos pendientes

Diario Libre: integración anunciada para las autoridades legislativas
REDACCIÓN LA VOZ NACIONAL

Redacción La Voz Nacional

Equipo Editorial | La Voz Nacional

Contenido elaborado y revisado por el equipo editorial de La Voz Nacional, comprometido con informar con responsabilidad, equilibrio e interés público.

COMPARTE ESTA NOTICIA La información de calidad merece llegar más lejos.

OPINIONES DE LOS LECTORES

Comparte tu opinión. Los comentarios se muestran aquí mismo debajo de la noticia.

0/Post a Comment/Comments

COMENTARIOS

Publicar un comentario

COMENTARIOS

Recibe noticiasSigue nuestro canal